sábado, 15 de octubre de 2011

Otra jodida cursilada.

Pensé que no volvería a pasarme.
Llegué a imaginarme que la herida se cerró. Conseguí mentalizarme.
Pero volvió a sonar la puta balada que nunca seré capaz de eliminar.
Y mira que es fácil. Botón derecho y eliminar. Pulsar si cuando pregunten:¿Estás seguro?, aunque sea mentira.
¿Por qué coño tuve que dejar el modo aleatorio el reproductor?
Jodido Ángel San Juan y jodido ese solo que se me oprime el corazón lleno de recuerdos al reconocerlo.
Jodida la letra, y jodido el ritmo que aun sabiéndome de memoria soy incapaz de cantar sin un nudo en la garganta.
Mierda, mierda, y más mierda.
Déjalo ya. Nunca es nunca y no hay nada detrás de esa profunda y enorme palabra que se planta en medio de las ilusiones impidiendo el paso.
Nunca hubo y nunca habrá nada que no sean mentiras que yo misma creé.




3 comentarios:

ChicaGuau dijo...

Los autoengaños son propios del ser humano, los creamos para sentirmos mejor. Si te sirve de consuelo, yo me alimento de ellos...

¡Un besito de Max!
Y... ánimo ;)

A dijo...

Creo que todos nos engañamos con algo, aunque sea con una tontería de tamaño microscopica. Y quien diga que no, miente.
Veo que tú también tienes una canción que te recuerda a ese alguien por el que te engañas. Pero si así sufres menos, o sobrevives en este mundo poquito a poco... No dejes de hacerlo. Porque sí, es malo engañarse, pero nos sirve como anestésico para no sentirnos peor.
Un beso :)

Maitane Aimée Lune dijo...

Engañarse a sí misma no está mal... hasta que te das cuenta del daño que te estás haciendo engañándote ;) Me gusta tu blog, ¡te sigo!